Testaruda, talentosa y extraordinariamente hermosa, Laura
Taylor cambió la vida de todo el que la conocía. Las
mujeres la envidiaban y la tenían respeto; muchos hombres
buscaban su amor. Aquel a quien ella adoraba la adoraba a
ella a su vez, aunque su devoción podría costarle algún día
la vida. En atención a aquellos que se entregaban a ella
tan generosamente, Laura puso su toque artístico en la
construcción de un sueño fabuloso.
De las extensas ruinas de una misión española creó un
palacio de lujo y placer al que acudían en tropel los
veraneantes mas glamorosos del mundo. La codicia de los
otros amenazaba el sueño de Laura; la envidia y traición
se alzaban como obstáculos en su camino. Pero la grandeza y
la elegancia emergían del toque de Laura, y de ella misma -
una gran dama- pondría de moda su obra maestra más
elegante.