Cuando el exitoso empresario Jason Wilding acepta, de mala
gana, tomarse unos días libres de sus ocupaciones laborales y
sociales para visitar su pueblo natal en Kentucky, no tiene la
menor idea de lo que su hermano David le tiene preparado. Amy
Thompkins, una joven viuda algo extravagante y con decidido
talento artístico, ha conquistado el corazón de David, pero
a él le resulta muy difícil cortejarla por las continuas
exigencias de Max, el bebé de su amada. Con gran esfuerzo,
David logra convencer a su hermano mayor de que, durante una
semana, se mude a la casa de Amy y se ocupe de cuidar a ese
hijo tan malcriado como adorable.
Al llegar, Jason no puede creer lo que ve: paredes que se
caen a pedazos; el cielo raso plagado de goteras; una viuda
que vive casi sin recursos y que no sabe hacer prácticamente
nada. Fiel a su naturaleza ejecutiva, decide planificar y
organizar el futuro de Amy . Pero, sin buscarlo, su interés
cambia de foco: la alegría de vivir de la viuda, su orgullo y
su sentido del humor - y el cariño incondicional que Max
siente por él- van resquebrajando la dura coraza con que
Jason siempre trató de encubrir la ternura y el amor de su
corazón.