Ante el florido
altar, el primer contacto entre ambos descendió en ellos
una pasión ardiente Gavin Montgomery miró al fondo de
aquellos ojos dorados se consumió de deseo por ella... pero
ya había entregado su corazón a otra.
Humillada y sola
en un castillo desconocido, Judith resolvió odiar a ese
esposo que tomaba su cuerpo, pero rechazaba su alma... sin
admitir jamás su temor de perderlo.
Pero el destino reservaba otro final para su historia... un
final que comprometería aquella promesa audaz ...