Ford Newcombe durante años amó a su mujer, Pat, más que
a nadie y a nada en el mundo. Ella llego a su vida cuando el
era un colegial inexperto con grandes sueños de convertirse
en un gran escritor. Con amor y humor, ella le guió en el
camino que podría con el tiempo le llevaría a donde él
nunca había soñado.
Hasta la muerte de Pat seis años atrás, Ford vivía en
soledad, apenas capaz de coger un lápiz y papel, y los
rumores de que era Pat quien realmente escribía los libros
que tanto gustaba al mundo, se extendían.
Esa es una de las razones por la que Ford necesitaba inspiración,
y ésta finalmente llego bajo la apariencia de Jackie Maxwell;
una inteligente investigadora universitaria con suficiente
actitud para igualar la avispada inteligencia de Ford.
Cuando Ford la estucha hablar sobre la historia de una
mujer que se enamoró del Diablo y que fue asesinada en una
ciudad, de repente vuelve su inspiración y por eso contrata a
Jackie como su asistente. Compra una Vieja casa Victoriana
para trasladarse a Cole Creek, al Norte de Carolina, donde se
dice que tuvo lugar la historia.
Jackie tiene pocos recuerdos de su madre. De hecho, algo le
dice a Jackie que fue su madre quien le habló de la historia
del Diablo, y poco después, el padre de Jackie se fue con su
hija lejos.
Ford empieza a sospechar que la pequeña Jackie pudo haber
visto el asesinato. El cuerpo de la mujer fue encontrado
algunos años antes, pero nadie la identificó. Ford investiga
para un libro, pero todo le llevara a descubrir la verdad.
Entonces descubren la verdad entre sus vidas y el pasado.
Una conexión que no solo les ayuda a resolver un crimen ya
pasado sino que les ofrece una promesa de un nuevo amor.